miércoles, 17 de agosto de 2016

lunes, 11 de abril de 2016

La descarada de muchos ojos.

Hace segundos, mientras alimentaba con suagua a las plantitas que habitan en el patio trasero de mi hogar, una mosca se paró, osada, en la superficie de mi falange medial mientras mi distal estaba dentro de la boquilla de la manguera, como quien señala el sol regaba las plantitas.
La mosca llegó, se posó, frotóse las manos, me hizo sentir un fantasma, una roca de la que salía una cascada donde harta del calor fue a bañarse, se dio vuelta, me vio y la vi a sus ojos, nos sonreímos.
Siguió tomando agua con sus patitas que frotaba como limpiándoselas bien, no tuvo recato en darse una buena refrescada en mi cuerpomontaña fantsmal.

miércoles, 15 de julio de 2015

A cada momento vivimos el desencuentro

A cada momento vivimos el desencuentro
nos encontramos en el perímetro de nuestro límite
como locos atados por nuestra capiel de fuerza.

Todo yace lejano de los centímetros que nos sostienen
que son las raíces que nos inmovilizan.

Si nos movemos es porque el planeta gira
porque cabalgamos la mente por donde el viento.

Nuestro culo es orificio cerrado
almorranado.
Nuestro cuerpo no visita las cascadas que nacieron de las rocas de Xico
no se extiende sobre las desérticas tierras en el Trópico de Cáncer
no se baña de los rayos en la garganta, Calkiní
no navega los lagojos de la tierra
/Es una monstrua con cuerpo de agua
ojos de lagunas
siempre está atenta
siempre respira siempre tan bella su naturaleza/.

Cada rincón nos guarda su polvo
nos ilusiona con su imagen la aurora
Siempre inaccesibles las rocas lejanas
de veredas rurales
cada parpadeo almejándonos más.

Nos hundimos en el espiral horizontal
nos succiona a caminar adelante
nos lleva de la mano a la muerte del momento
a lo vivo del recuerdo del encuentro.



Ardo Astillo Oreno.


lunes, 27 de octubre de 2014

La neza

Me alimento mientras respiro el aroma contaminado de esta ciudad
A unos pasos de mi circulan las reliquias de camiones llenando de humo el espacio que también es un chiquero de marranos
El piso regado con partes rotas de cualquier cosa
Los ojos bañados en la embriaguez de la vida
El sol y las nubes no mejoran el paisaje...
El desastre adorna mis ojos en sus esquinas
Esquirlas la soledad por donde vago estas anchas avenidas de calles
En cada una mil historias en casas jaula
Sonidos como cantos de aves en su jungla, las cumbias, rancheras de senos alegres y traseros monumentales
Y esta ancha soledad sin nada más que alimentarse entre el chiquero
ardo astillo Oreno

La Pelusa

Como la espuma se reproduce bajo mi cama 
Qué artefacto es el que la genera?
Ha de ser tiempo regado
Generación espontánea podría ser 
Lo que veo es que se multiplica en mi cuarto 
No necesita consentimiento 
Como las nubes de mi bajo cama 
Como espuma en poco tiempo me rodearía de no atenderla
Porqué busca sepultarme lentamente 
Pareciera cuando la tocas que te acaricia pero en realidad ensucia 
La pelusa las nubes de bajo de mi cama.

   

   Ardo Astillo Oreno

jueves, 24 de julio de 2014

Alguien se levanta.


Alguien se levanta al encuentro con lo cotidiano 
Acude limpio del cuerpo para embarrarse de un nuevo suceso 
Hacia dónde avanza el frenético cambio de día con ese que camina 
/aleatorio sonido lejano que activa la carcajada del niño /
Con qué lentitud tan letal se modifican las circunstancias nos momificamos en el tiempo 
Si hay que mortificarse está el amor 
Para morder el asombro de las tardes prístinas
Las nubes que confirman que la tierra exhala y nos inhala 
El oído de lo que está afuera de nuestro alcance y el odio por lo que nos atañe directamente y nada podemos hacer
Ya no quisiera ser más esta madera que se lleva el río 
Este cause que no sale de su curso 
Aunque las alas idican al ave que su lugar es el cielo 
Mi mente me lleva con el viento hacia un sentido de no pertenencia 
Desarraigado del tiempo, de mi carestía, con mi reloj de miles de pesos colgándome de la muñeca.
El lazo al pescuezo con este latido de serpiente viva en mi ensamble átono 
En un espacio aleatorio del tiempo donde me amoldo a los perímetros que me circundan como caricia.

            -Ardo Astillo Oreno-

Marzo 2014