martes, 4 de septiembre de 2018

Reflexiones e inflexiones Menta, le es.

Re in flexionar la mente se puede realizar en cualquier tiempo
No es precisa la noche
Ni la cabellera de la bella dama
Hasta un caballo cansado nos puede llevar por los paseos del pensamiento
/Se me cansó el cuaco/
Se me quedó si relleno cremoso el pastel
La re inflexión consiste en doblar las paredes de la lógica
En hurgar en los rincones de lo intangible
De dialogar con Platón o Aristóteles a 3 mil años de distancia

La re inflexión acontece sin importarle mosca parada en la pared
en la pared que se contempla blanca profunda se ahondan las ideas
que toman forma de mañana con olor a frescura, de tarde con calor medio día
de noche con los eternos grillos de esta tierra sangrienta.

La esfera del orbe se aborda desde todo filo de orilla
desde todo borde se derraman imágenes que nos remontan a infancia
La re inflexión se muta para re fle xio nar.
Re
fle
xio
nar.

4 / septiembre/ 2018

Poema Oliverio Girondo/ café concierto

Poema de Oliverio Girondo

jueves, 1 de febrero de 2018

Fragmento de Diarios de Alejandra Pizarnik

El pan y el Macizas

Ahorita que le di like a la página "El rincón del panadero" me acuerdo cuando hubo el Encuentro de Poetas y Raperos de Ecatepec,  que se realizó en un viejo y desolado auditorio,  cerca de una unidad habitacional de estos rumbos. 

Esa tarde había recorrido de punta a punta la Ciudad de México en compañía de otro poeta cuyo nombre es del Sol, habíamos gritado de zona oriente a noreste de la capital para acudir a ese encuentro donde había una gran expectativa porque además de todos los poetontos que había en ese el instante,  se presentaría un rapero de renombre en los bajos mundos,  si mal no recuerdo alias Yowaly, quién subió al escenario comenzó sus letras y al mismo momento,  más coordinación no pudo haber, cuando aquél panadero que estaba sentado a un lado de mi, comenzó, sin aparente razón alguna, a contar sobre su trabajo de panadero ambulante. 

Se dedicaba a vender pan en las ferias que iban de zona en zona,  yo me lo imaginé como una especie de gitano mexicano,  aún recuerdo en su esencia estar casi oliendo el pan que hacía; total que en ese momento mientras me contaba sus aventuras de vender pan de colonia en colonia y ser aficionado a la bebida frente a nosotros pero en otra realidad alterna se ejecutaba un complejo y completo show, en el más estricto sentido de la palabra,  pues el Yowaly se contorsionaba y escupía versos frente a nosotros que platicábamos de lo que era ese panadero. 
Recuerdo que recién acabó el raper estrella acabó el panadero,  con una sincronía que parecía ensayada. 

El encuentro se acabó,  pero más que terminarse como que se desarmó, pues sigilosamente cada quien se fue yendo,  solo quedamos en el patio los que iban a fumar de lo prohibido,  pero a penas empezaba el ritual cuando un susurro de que llegaría la policía hizo desaparecer a todos. 

Ya esperaba el transporte,  ahí en la zona conocida como La Curva de Diablo, a lo lejos un gordo raper que se acerca,  se detiene y me plática si yo estuve en el evento /evidentemente tenía porte de viajado/ pues le comenté que sillón y me invitó a irnos juntos. 

Tomamos juntos el camión y ya arriba comentamos que yo recitaba poemas en los transportes,  él me animó a recitarles unos, además me dijo que él pasaría a pedir el dinero,  así le hicimos hasta que llegamos a metro Muzquiz,  para ese momento no sabía qué hacía con él, pero me sugirió que fuéramos caminando a buscar a unas chicas amigas de él.

Debería especificar que el Macizas,  porque así se decía apodar el singular amigo,  realmente era una maciza con patas,  tenía un aspecto tan rudo que lo aprovechó para ir taloneando a todo quien se le pusiera enfrente.

Esa actitud a las cuatro o cinco calles de repetirla realmente me asustó y le dije que si él seguía taloneando a los demás yo me largaba,  él lo entendió y prometió no talonear más.

Paró un taxi y nos subimos,  el taxi nos llevó hasta una casa,  aún recuerdo la decadencia de aquella fachada, en fin que salieron un par de mujeres a la puerta y el Macizas,  con el dinero que había taloneando,  mandó a una de ellas a comprar la caguama. Yo la acompañé y él se quedó con otra chica en la puerta de aquella casa,  aquella noche. 

Al terminar la cerveza banquetera nos despedimos,  el Macizas paró un taxi y le dijo que le pagaría 30 pesos por llevarnos a los dos a nuestras casas.  El taxista,  seguramente un poco desconfiado y resignado dijo que estaba bien. 

Salimos por la R. 1 y el Macizas ordenó al taxista que se detuviera cerca de un hotel y me dijo:"mira carnal en esa calle vivo yo-y señaló una calle- cuando quieras ven a verme".

Después ordenó al taxista que me llevara a mi casa y claro que no lo permití,  nomas pedí que me acercará a una zona que llamamos La pirámide,  llegué a mi casa lleno de sobresaltos,  pero a salvo después de tan estupendo día lleno de emociones encontradas,  lo malo que ya no me acordaba del panadero. 

Cuando el diablo pasa frente a ti

Cuando el diablo pasa frente a ti.

 Es como cuando estas esperando, resignado a tal suceso,  se presenta para decirte que el camión que tú y otros tontos esperan no va a pasar. 
Te trata convencer que los treinta o tal vez cuarenta,  aunque podrían ser veinte minutos que llevas,  resignado a que ese camión se mueva; serán inútiles,  serán un esfuerzo que a la basura dará e insiste que no va a salir y te quiere llevar .  
Entonces se marcha y se lleva a una bola de impacientes, mientras me acordé de Sidartha Gautama o para los valedores el Buda,  que decía que nomas sabía esperar,  meditar y ayunar. 
Ahora que me siento tampoco he comido, / También andaba erizo el Buda/  
El punto es que así se presenta el diablo. 
Las enseñanzas del Buda lo evaden. 
Ya vengo por el camino sobre el camión, que de puro orgullo esperé.

-Ardo Astillo Oreno

lunes, 26 de junio de 2017

Me remonto a la época antigua -Signos de interrogación-

Hoy que caminé entre las calles del centro, calle a calle de la Merced entré a Mixcalco y la Moneda que no me eriza, cercanías del Zócalo y la plancha que no me desarruga y donde no se me arruga; me doy cuenta la impresión que me causa ver tanto de todo por todas partes.
En todo momento, es increíble, la gran obra que somos los humanitos; en perfecta sincronía nos relacionamos desde pasar entre el hervidero de personas, hasta controlar las máquinas en la aglomeración del hormiguero.  
El huerto siempre a la mano y la última tecnología en el bolso se congregan con la señora de las tlayudas. 
Cuando veo tanto pienso que eso ha estado desde siempre, desde que nuestros ancestros platicaban "con esas "xes" con esas "tles" que con tanta gracia escurren de los labios del indio", dice Reyes.
Y yo ya. Nomás decía lo que veía.























Ardo Astillo Oreno

miércoles, 14 de junio de 2017

Signos de interrogación


No sé si haga falta la fiesta
la meditación
esa mediación entre el absurdo y la razón
Algo de este trozo de vida está a la mitad
si del amor respiro del odio aún me contamino
Algo ígneo o que parta de la mescolanza
pero detenga el sentimiento de la ansiedad que brota
Hay que tenderse en la nada y cuerpo todo lo quiere hacer hay que reposar en el viento, las piedras, las orillas donde se posa la pelusa Paso a paso la incomodidad en el zapato roto el vidrio de cristal donde se mira el espectáculo no queda ni la esperanza de actuar Todo es inútil en cuanto uno lo es .