viernes, 16 de febrero de 2024

Elegia II. (Al enorme Castillo donde habité con la inmensa alegría de mi infancia)

Llegar a los linderos de tu esencia de Castillo transitar por el  jardín precioso de tu ser
Castillo con enormes simientos: fortaleza, resguardo, seguridad, solidaridad y fuerza tu presencia 
Adentrarme al corazón del enorme Castillo  fue una excursión de 30 años por los pasillos de los días llenos de alegría, experiencias rebozadas de fulgor, anécdotas empapadas de las risas y humo de tabaco.
Castillo acompañante de mis logros 
Como sombra que me cubre del sol fiero
Como agua que bebí en mi desierto 
Como el pan que apaga mi hambre 
Hombre en toda la extensión de cada letra 
Como brillo que del rayo se desprende 
Así luces tú
Toda una estrella del firmamento de mi mente 
Entra por la ventana de mis ojos tu hermosura 
Así fue ese Castillo imponente, ingenioso
Un ser venido directo de la más noble raza 
La fortaleza más grande de mi corazón 
Guarida de mi seguridad 
Castillo caminante 
Sigues imponente en mi mente 
Habitaré rodeado de tu esencia
Hernando Castillo padre mío. 




miércoles, 14 de febrero de 2024

Elegia I. (Al enorme Castillo donde habité con la inmensa alegría de mi infancia)

Es un callejón sin salida en medio de tu peor pesadilla
Es llenarse la vista de neblina negra en medio de una carretera circular sin principio ni fin. 
No saber para donde arrancar
O con qué quita grasa limpiar el plato de mi corazón 
Es correr y correr para buscarte atrás del telón que se llama realidad
Querer salir del cuerpo, del tiempo y el espacio para encontrarte puro, limpio en un no lugar ignoto 
Es querer arrancarse las barbas del tiempo a jalones y estirones de rabia
Querer sacarse los ojos con las uñas afiladas para despegar la.imagen terrible de tu cuerpo inerte
Limpiarse las lágrimas a cada momento que te encuentro tras de mis párpados. 
Abarcando toda mi mente 
Sentir como cada latido es una patada en el músculo de la vida 
Cómo la misma viva punza y corta las venas de la esperanza de verte 
Es encontrarte ausente para el tiempo que resta 
Sumar a mi vida  la tristeza más grande 
Como el pípila cargó una plancha de cemento pesada, rígida, densa: Así traigo tu muerte padre mío: La llevo en la espalda con un dolor tan profundo que atraviesa mi pecho y sigue dejado un agujero negro en el espacio de mi entorno 
En mi cerebro tus actos de amor
En mi persona tu cariño que dejas se mezcla como el café de la mañana con leche 
Es recordarte y clavarme en un sueño del que los sentimientos se alteran y salen de mis casillas 
Es querer abrazarte de nuevo 
Sentir tu calor lleno de amor 
Agradecer al destino que te halla puesto en mi camino.